miércoles, 24 de junio de 2009

La noción de "sendero tecnológico" y la sociedad

La tarea no resulta sencilla por las dificultades en diferenciar lo que es propio de la tecnología de aquello que es propio del sistema social y sus formas de funcionamiento.
La noción del sendero tecnológico ha tendido a cosificar las imágenes de la tecnología, dando por aceptadas tendencias que podrían ser diferentes en entornos distintos. El ejemplo más conocido es el de los senderos tecnológicos que requieren rendimientos y crecimientos a escala y que fueron considerados como una norma "natural" (es decir, derivada de exigencias puramente técnicas) durante décadas. El lema se complica porque algunas actividades presentan ciertas economías casi naturales a medida que aumenta su dimensión productiva, mientras que otras se comprobó en la práctica que ese sendero era dependiente de otras variables que las supuestamente objetivas.
La Tercera Revolución se inicia con el reemplazo de otra cualidad humana, continúa su marcha gracias a la posibilidad de procesar y almacenar información, y extiende su influjo a través de otra revolución en las comunicaciones que tiende a suprimir la restricción especial.
La ruptura del mito que afirma que las crecientes economías de escala responden a una consecuencia inevitable de la tecnología parece fundamental. Sin embargo, esa ruptura no es absoluta. Aquella imagen persiste en la mayoría de los análisis del tema no fue reemplazada por una visión renovada y fuerte de los condicionantes sociales reales (que alimentan y se nutren) del sendero tecnológico concreto. Aun así, se abrió el camino para que esta tarea sea encarada por los analistas sociales.

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